Uno de nuestros clientes nos compartió una metáfora de lo más fascinante en su más reciente visita: El proceso de integrar un expediente se parece mucho a un partido de volleyball.

–¡Sí claro! – continuó – no podría ser un partido de tenis porque se requiere del esfuerzo de varios miembros de un equipo… pero ese “vaivén”, ese pasar la pelota de un lado al otro de la red, está presente en todo momento.

¡Nadie quiere ser el que se equivoca! El cliente le echa la culpa al ejecutivo porque no le dejó en claro que, de no existir tal firma, el documento no es válido; mientras que el integrador jura con la mano sobre el pecho que cumplió su trabajo al pie de la letra y fue el cliente el que no puso atención.

Este “juego”, sin embargo, es de pocos puntos y un solo set. No se necesitan más que un par de fallos por parte del equipo, pues ciertamente es nuestra responsabilidad ser ágiles y efectivos en la integración y estar siempre cinco pasos delante del cliente, para perder rotundamente el partido o, en este caso en concreto, al cliente.

–Aquí no existe ese partido cerrado ni se vale reclamarle al árbitro. O se cierra el cliente o no se cierra. No hay más. 

«Este es un juego de tiempo y precisión».

Estamos de acuerdo con que integrar un expediente es una labor que conlleva un enorme grado de responsabilidad. Ya sea que pertenezcas a una financiera que necesita validar de documentos muy importantes o sensibles para otorgar algún tipo de crédito o arrendamiento, o tu actividad requiera de organizar y almacenar múltiples archivos como parte de tu servicio, tus clientes están poniendo en tus manos piezas personales y privadas que, en épocas como las nuestras, les representa un cierto grado de exposición o riesgo.

Es por esto que debemos de comprender que, más que un simple servicio de recopilación y verificación de documentos, el producto que le estamos vendiendo a nuestros clientes se llama Confianza.

La confianza puede expresarse de muchas maneras: Un trato personal y amable por parte de nuestros ejecutivos, un seguimiento puntual de acuerdo a los acuerdos establecidos, y le sigue una larga lista de etcéteras. Sin embargo, de muy poco sirve todo esto si nuestros métodos de integración se “sienten” poco profesionales.

El producto que vendemos se llama: Confianza.

Solicitar documentos vitales por correo, en carpetas de Google Drive y Dropbox, o a través de ligas de We Transfer (por mencionar algunos ejemplos) puede llegar ser una práctica que raya en la irresponsabilidad. ¿Por qué no se sienten como herramientas profesionales? ¡Porque cualquiera tiene acceso a ellas! Son herramientas para el uso cotidiano y al estar tan expuesto a las mismas… somos conscientes de que no son 100% seguras.

En Expediente Azul cuidamos el nivel de profesionalismo que deseas que tu empresa proyecte a tus clientes.

Es por esto que algunas de las funciones que nos distinguen de estas otras herramientas más convencionales son:

  • Tienes una interfase personalizada de tu empresa, con tu logo y colores institucionales, para continuar con el posicionamiento de tu marca.
  • Brindas accesos según tu organigrama para que cada puesto acceda exclusivamente a los expedientes que necesite.
  • Los expedientes de tus clientes siempre estarán respaldados y protegidos gracias a nuestros sistemas de seguridad y hasheo.

Y esto es solo por mencionar algunos ejemplos.

Si quieres conocer todo lo que Expediente Azul puede hacer por tu equipo y tu proceso de integración de expedientes digitales, compártenos tu información y uno de nuestros agentes se acercará a ti para brindarte más detalles. 

¡Bienvenido a Expediente Azul!
Gracias por ponerte en contacto con nosotros, para brindarte una atención personalizada nos gustaría saber tu nombre, nombre de tu empresa, tu cargo y tu correo electrónico por favor.
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